Había dos señores que nos seguían a todo lado, a casi todos los partidos que les he mencionado líneas arriba, y nosotros no nos habíamos dado cuenta. Ellos son el Señor Liendo y El Chino… ¡huy!, lamentablemente no recuerdo su apellido, si no me equivoco (Garay) dirigentes del Club Vallejos de Lince, en Tomas Guido. Fueron ellos los que nos hicieron la invitación para ir al Municipal. Nos habían estado observando detenida y profundamente en todo lado, en cancha de los japoneses, en los campeonatos de las compañías de Seguros, en el Gaillard. En todo lugar donde íbamos a jugar. Siempre estaban allí, convencidos de que nosotros “podíamos llegar”..
Sirvan estas sencillas líneas, no como aclaración, porque hemos escuchado algunos comentarios fuera de este concepto, sino cómo darle su lugar a estos dos grandes dirigentes amateurs, quienes a través de su empeño nos dieron la oportunidad de poder jugar en el futbol profesional, en el “MUNI”
Cuando “mi padrino” Patrocinio Eche se entero que nos íbamos al “Muni” se molestó con nosotros, diciéndonos que lo queríamos dejar, que éramos sus hijos etc., etc. Con el tiempo eso se le fue pasando, justamente por lo que se mostraba jugando ya en la profesional, por lo que hacía el Cholo y cómo le gustaba a la gente y, más aún, cuando se fue cotizando cada día más, llegó a ser el suegro de Sotil.
Una anécdota que recuerdo en estos momentos, es que con El Cholo siempre jugábamos juntos, y la primera vez que él fue a la práctica del Muni, con el Cholo Heredia, se jugó un partidazo y creo que metió tres goles. Esa vez yo no pude ir, a la semana siguiente fui yo, y el Cholo no fue. Entonces Heredia, después del partido de práctica, separó dos grupos. Nos reunió a todos los del grupo donde estaba yo, y se mandó directo:
- - muchachos, dedíquense a vender frutas y olvídense del futbol - (afuera de la cancha había fruteros).
Quedé muy desanimado y triste, porque la verdad me había puesto muy nervioso. A todo esto, pasó como un mes, y uno de los que había quedado en el Muni pasaba por la esquina donde yo estaba conversando con unos amigos y me pasa la voz:
- “Cabezón”, acompáñame que voy a hacer partido contra Cristal en la Florida.
- NO, - le contesté – nooo, si ya me sacaron, que voy a hacer yo allí
Y no quería ir. Fue tanta su insistencia (20 minutos) que me animé y fui acompañándolo; al llegar a la puerta de entrada en la cancha del Cristal se encontraban los dirigentes Ing. Mora (QEPD) y el Dr. Noriega y apenas me vieron, llamaron al Prof. Heredia y le dijeron “Profe, él es el amigo del Cholo, del que tanto le hemos hablado, ellos jugaban juntos siempre. Entonces pensé “ahorita me botan de nuevo”, jaja. En ese momento Heredia se me acerca y me dice, “anda cámbiate muchacho” (ni se acordaba de mí). Y yo no había llevado nada. El Cholo que era un jodido dice “cómo vas a la guerra sin fusil car…”, y llamó a uno de los muchachos y le dijo que me prestara sus zapatos.
Cuando yo me estaba cambiando, nuevamente empecé a ponerme nervioso. Entonces pensé “si me están dando otra oportunidad, es porque juego bien, no la voy a desperdiciar”. Y vino “la guapeada” para controlar los nervios. Bueno, ese día le ganamos al Cristal, que estaba con Mifflin, La Torre, Rubiños, Campos, Del Castillo, etc. El marcador terminó 1-0 y tuve la inmensa alegría de anotar el gol. Al final del partido, se me acerca el Cholo Heredia, llama al Ing. y al Doctor y abrazándome les dice, “con este muchacho, igualito que El Cholo, me lo arreglan inmediatamente”.
Así fue como llegué a mi querido Muni. En esos momentos, solo quería ver “a mi viejo”, a mi gente, para decirles que lo había logrado y en un momento que menos esperaba. No se imaginan la inmensa alegría que sentía al saber que me habían elegido para integrar ese equipo que tanto quiero…gracias a Dios.


Grande Motorcito, lo mejor de esa campanha ! en su retorno a primera !!
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